Fuentes ornamentales en Praça da República,

Braga: callejeando por Portugal

Braga es conocida como la Roma de Portugal.

Según el dicho,

“mientras Coimbra estudia y Lisboa juega, Oporto trabaja y Braga reza”.



Este será nuestro destino de hoy.

Y vamos a recorrerla caminando, como tanto nos gusta. 🙂

Praça da República. Braga.
Praça da República. Braga.

Braga es la ciudad más grande del Minho, y la tercera de todo Portugal. Alberga unos 180.000 habitantes (desvancada por Oporto con unos 220.000 habitantes y Lisboa en primera posición con más de 500.000 habitantes).

Tiene una larga historia como capital religiosa; de hecho, la catedral más antigua de Portugal está aquí, en Braga, rivalizando con la de Santiago de Compostela.

Portugal es un país predominantemente católico, por lo que destacan en su geografía multitud de iglesias, monasterios y catedrales, sobre todo de estilo barroco. Braga es considerada como el principal centro religioso de Portugal. Pero seguro que todos estáis pensando,… ¿ Y entonces Fátima? Realmente es uno de los lugares de peregrinación más famosos del mundo, pero Braga fue llamada, desde el Imperio de Augusto, ciudad de los arzobispos y primera diócesis en el territorio portugués.

Braga también es conocida como la capital del Barroco, donde a su paso por sus calles descubriremos una gran marea de edificaciones religiosas con llamativas fachadas del siglo XVIII, en las que han trabajado principalmente grandes arquitectos portugueses como André Soares o Carlos Amarante.

Pero esta ciudad nos ofrece más cosas, y nos interesa mucho conocerla, ya que cuenta con un impresionante casco antiguo repleto de animados cafés y plazas con un ambiente entrañable; casas históricas del siglo XVIII, y bellos jardines. Además, Braga es una ciudad universitaria, por lo que tiene un ambiente muy juvenil y moderno, con vida nocturna.



Un poco de historia…

Antes de callejear y perdernos por sus plazas, recordemos su pasado histórico.

Ya en el siglo I a.C, el emperador romano César Augusto fundó tres ciudades en el noroeste de Hispania: Bracara Augusta (Braga), Lucus Augusti (Lugo) y Asturica Augusta (Astorga). Braga se convertiría en la capital de la provincia romana Gallaecia.

La caída del Imperio romano, hizo que Gallaecia fuera invadida por los suevos, que mantendrían la capital en la ciudad hasta que fueron derrotados por los visigodos en el año 585.  San Martín de Braga, obispo de Braga bajo el dominio suevo, fue (junto con San Fructuoso, obispo del período visigodo) una referencia muy relevante en la historia de la Gallaecia, dada la importancia que tuvo en la organización diocesana y la ordenación territorial en las parroquias. De esta época sueva y visigoda, destacan importantes arquitecturas donde destacamos principalmente la Capilla de San Fructuoso de Montelios, del siglo VII y estilo hispanovisigodo.

Braga permanece bajo dominio visigodo hasta la invasión musulmana de Hispania en el 711. Pero en el año 868 fue reconquistada por Alfonso III de Asturias (El Magno). En el siglo X la capital del reino se traslada a León, por lo que Braga pierde importancia. Pero ya en el siglo XII, Afonso Henriques se proclama Rey de Portugal, independizándose de la Corona de León. Braga es la sede del episcopado portugués.

Monedas con la estampa del santuario y la catedral de Braga.
Monedas con la estampa del santoral y la catedral de Braga.

En el siglo XVI, el arzobispo de Braga, Diogo de Sousa, modificó profundamente la ciudad, con la construcción de nuevas calles, plazas y nuevos edificios, lo que causó también el crecimiento de la ciudad más allá del perímetro amurallado.

En el siglo XVII, cuando Portugal se independiza de la corona española, Braga se constituye como capital religiosa del nuevo Portugal. Con las enormes rentas provenientes de toda la zona norte del país (y el oro que llega desde Brasil), los arzobispos de la ciudad crearon una bella ciudad barroca.

Se introducen las maneras manieristas romanas, que llegan de artistas italianos traídos por el embajador de Portugal en Roma, Luis de Sousa. Las arquitecturas adquieren así la característica tridimensionalidad a través del claroscuro y el conocido Barroco de Placas gallego (Santiago de Compostela es otro ejemplo de este río de arquitecturas religiosas barrocas).

Su larga historia se puede percibir en sus numerosos monumentos e iglesias, la más destacada es la Catedral (a Sé), ya que muestra varios estilos arquitectónicos, que van desde el románico hasta el barroco.



Gastronomía

Una comida típica en Minho comienza siempre con un rico caldo verde. Y por supuesto no debéis dejar escapar la oportunidad de probar el bacalao a la Narcisa (también conocido como bacalao al estilo de Braga), pero al ser el Minho tierra de bacalao, este producto se consume en múltiples recetas.

El famoso vinho verde de la región, blanco o rojo, acompaña fabulosamente cualquier plato.

Si hablamos de dulces, Braga se luce con el flan Abade de Priscos, el tocino de cielo o los fidalguinhos. En todas estas delicias, los huevos son el ingrediente principal.

Pero Portugal en general tiene una larga tradición repostera, por lo tanto podemos disfrutar en cualquiera de sus pueblos de postres tan irresistibles como os bolos de arroz, los ovos mol o los conocidísimos pasteis de nata o de Belém.

Haciendo una paradita para disfrutar de unos riquísimos bolos de arroz, típico dulce portugués.
Haciendo una paradita para disfrutar de unos riquísimos bolos de arroz, típico dulce portugués.

 



Festividades importantes

Festas de São João (semana del 24 de junio): se realizan representaciones populares medievales, mercados, bailes, hogueras, fuegos artificiales y procesiones.

Semana Santa de Braga: la más importante de todo Portugal. Las fiestas comienzan con cantos gregorianos que se escuchan por todo el centro, ambientado con iluminación nocturna mediante velas en improvisados altares; el jueves santo tiene lugar la Processião di Senhor Ecce Homo, y es cuando los miembros de las cofradías desfilan por sus calles descalzos y encapuchados moviendo las matracas; durante el Viernes Santo se celebra una misa en la catedral, acompañada por una representación dramática impresionante, con cánticos fúnebres, muchos sacerdotes y feligreses que lloran; el sábado noche tiene lugar la misa de la Vigilia Pascual, que comienza con la catedral totalmente a oscuras y acaba con un estallido de luz y alegría; y para terminar, durante el domingo los habitantes de la ciudad tapizan sus casas con flores, y los curas y sacerdotes recorren las calles de la ciudad para bendecir las casas.



Comenzamos nuestro itinerario por el centro urbano:

Praça da República

Es el sitio más céntrico de la ciudad. De ella parten las principales calles peatonales y comerciales del casco histórico. Hacia el Este se prolonga por la Avenida Central, un paseo peatonal de donde partía la vía romana XVIII que conectaba la ciudad con Astorga (Asturica Augusta); y hacia el Oeste, discurre por la comercial Rúa do Souto, que se une en línea recta con o Largo do Paço y después con Dom Diogo de Sousa, culminando en el arco da Porta Nova, la última puerta construída de la muralla medieval.

Arcada. Braga.
Arcada. Praça da República. Braga.

Haciendo esquina con la Av. Da Liberdade se encuentra la Oficina de información turística., de un bonito estilo art-decó.

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En la plaza destacan tres grandes fuentes ornamentales que por la noche los chorros de agua se iluminan de colores.

Fuentes ornamentales en Praça da República,
Fuentes ornamentales en Praça da República,

Frente a ellas, en los soportales del edificio de la Arcada, hay varios restaurantes y cafeterías con terrazas. Aquí os aconsejamos disfrutar de un tentempié en el Café Vianna, de estilo Art Nouveau

Café Vianna. Braga.
Café Vianna. Braga.

Junto a estos soportales nos encontramos la Iglesia de Nossa Senhora de Lapa. Y justo detrás sobresale la Torre del Homenaje (lo que se conserva del antiguo castillo medieval), a la que se accede por la calle posterior.

Panorámica de la Plaça de la República. Al fondo vemos la arcada que esconde detrás la Torre do Menagem y la Iglesia de Nossa Senhora da Lapa.
Panorámica de la Praça de la República. Al fondo vemos la arcada que esconde detrás la Torre del Homenaje y la Iglesia de Nossa Senhora da Lapa.

También se encuentra aquí el bonito edificio del Banco de Portugal, y el centro comercial Braga Shopping.

Banco de Portugal. Braga.
Banco de Portugal. Braga.

En el margen derecho peatonal de la Av. Central se encuentra la Igreja Convento dos Congregados.

Convento dos Congregados en la Plaça da República. Braga.
Convento dos Congregados en la Plaça da República. Braga.

Empezó a construirse en el siglo XVIII, según diseño del arquitecto André Soares, aunque no fue terminada hasta el siglo XX por Manuel Fernandes da Silva. En su interior destaca su magnífico retablo barroco de Nuestra Señora de los Dolores (obra de André Soares en 1.760), y el altar de San Antonio, realizado por Marceliano de Araújo.
Junto a la Iglesia se encuentra el edificio de la Universidad del Miño, cuyo claustro pertenecía al Convento de los Congregados.

Bajo la plaza hay un aparcamiento subterráneo (recomendable dejar el coche aquí pues es muy difícil aparcar en la calle, y además es zona azul).

Bajamos caminando la Rúa de Sao Marcos hasta la

Al final de esta calle, llegamos al Largo de Santa Cruz, y aquí encontramos dos iglesias de estilo barroco que nos llaman la atención:

  • Una de ellas es A Igreja de Santa Cruz. Dice la leyenda que quien encuentre en su fachada, dos gallos esculpidos, se casará muy pronto.
Igreja de Santa Cruz. Braga.
Igreja de Santa Cruz. Braga.
  • La otra de ellas es la Igreja e Hospital de Sao Marcos. (Las reliquias del cuerpo de San Marcos Apóstol se encuentran en la Iglesia). Obra de Carlos Amarante.
Igreja e Hospital de Sao Marcos. Braga.
Igreja e Hospital de Sao Marcos. Braga.

Nos desviamos por la calle de la derecha (Rua D. Afonso Henriques) para visitar la Capela dos Coimbras.

Capilla de los Coimbras

Y a pocos metros, pasando por el Largo de S. Joao do Souto, llegamos a uno de los principales destinos turísticos de la localidad:

Catedral de Braga.

  A Sé, que es como se denomina en portugués, es la más antigua de Portugal. Comenzó a construirse en 1070 (s. XI), en el emplazamiento de una mezquita. Originalmente románica, pero los estilos gótico, renacentistas y barrocos aportaron nuevos elementos a su arquitectura. Esto le da un aspecto ecléctico.

Fachada principal. Catedral.
Fachada principal. Catedral.

La portada románica está cubierta por un pórtico gótico del siglo XV. Joao del Castillo, uno de los arquitectos del famoso Mosteiro dos Jerónimos de Lisboa, trabajó en este templo.

El claustro cobija el Museu de Arte Sacra. Entre los objetos expuestos, destaca una cruz que fue utilizada por Pedro Alvares Cabril en 1500 para celebrar la primera misa de la historia de Brasil.

En la Catedral también encontramos unas tumbas del siglo XVI, que guardan los restos de Enrique de Borgoña y Teresa de Castilla, los padres del primer rey de Portugal: Afonso Henriques. Estas tumbas las podemos ver en a Capela dos Reis.

Altar de la Catedral de Braga.
Altar de la Catedral de Braga.

No debemos dejar atrás la visita al Coro Alto, para poder apreciar de cerca los dorados órganos de estilo barroco y su sillería tallada.

Detalle. Catedral de Braga.
Detalle. Catedral de Braga.

 

Nave lateral de la Catedral. Braga.
Nave lateral de la Catedral. Braga.

 

Organo de la Catedral de Braga.
Organo de la Catedral de Braga.

Nos dirigimos al Largo do Paço hasta a Porta Nova

Desde la Catedral, subimos por la estrecha Rúa Nossa Sra. do Leite, que nos lleva directamente al Largo do Paço. Seguimos la bocacalle de la izquierda, pasando al lado de la Igreja da Misericordia. Construida en el siglo XVI, contiene un gran número de retablos barrocos y un gran cantidad de recubrimientos dorados. La fachada principal es de estilo renacentista florentino.

Igreja da Misericordia. Braga.
Igreja da Misericordia. Braga.

Nos dirigimos por Rúa Dom Diego de Sousa, a continuación del Largo do Paço, y al final de esta calle, vemos el arco da Porta Nova. Mandada construir por el arzobispo Diogo de Sousa en el siglo XVI, aunque su aspecto actual es fruto de la reforma llevada a cabo por André Soares en el XVIII. En realidad es donde deberíamos comenzar nuestra ruta, pues es considerada la puerta de entrada a Braga.

Porta Nova. Braga.
Porta Nova. Braga.

 

De Porta Nova a Praça do Município

Ahora retrocedemos hacia la Igreja da Misericordia. Aquí converge una calle, a Rúa da Misericordia, que nos llevará directamente a la Praça do Município:

Antiguamente fue una plaza de toros y también se situaba el mercado. Aquí encontramos la antigua residencia de los arzobispos de Braga: Paço Episcopal. Este palacio medieval se construyó en el siglo XIV, pero fue ampliado durante los siglos XVII y XVIII. Actualmente alberga las dependencias de la Universidad y la Biblioteca Municipal con una sala de ordenadores cubierta por un techo dorado con numerosos relieves y pinturas.

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Justo enfrente está el Ayuntamiento (Cámara Municipal), edificio diseñado por el arquitecto portugués André Soares. Se trata de un edificio de dos plantas, con una fachada lineal de tres cuerpos, las ventanas y balcones están enmarcados en granito. El edificio está catalogado como Edificio de Interés Público.

Cámara Municipal de Braga.
Cámara Municipal de Braga.

En el centro de la plaza nos encontramos con la fuente del pelícano, y también unas enormes letras blancas con el nombre de la ciudad.

Bordeando la Biblioteca y el Antiguo Paço Episcopal, llegamos a los Jardines de Santa Bárbara. Los jardines datan del siglo XVII, y cuentan con con estrechos caminos rodeados de flores y setos con formas llamativas. En el centro hay una fuente donde se alza la estatua de Santa Bárbara, que le da nombre a este jardín.

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Detrás de esta plaza, tenemos la Praça Conde de Agrolongo, donde se encuentra la Iglesia do Pópulo, dentro del Convento do Pòpulo. En esta iglesia se venera la imagen de la virgen de la Iglesia de Santa María del Popolo en Roma. La construcción de este conjunto comenzó en el siglo XVI y acabó en el XIX. Gran parte de su edificio (incluida la parte frontal), es obra de Carlos Amarante. Lo más impresionante del Convento es un importante revestimiento de azulejos del siglo XVIII, con motivos naturalistas y religiosos.

Igreja do Pópulo

 

Finalizamos nuestra ruta por las calles más comerciales: 

Rúa do Souto parte de la Praça da República, hacia el oeste. Es una calle comercial peatonal donde nos encontramos un famoso café, A Brasileira, de bonito diseño y fábrica antigua, revestido de azulejos azules.

Rúa do Souto. Una de las calles comerciales de Braga.
Rúa do Souto. Una de las calles comerciales de Braga.

 

A Brasileira. Braga.
A Brasileira. Braga.

Otra de las principales calles comerciales y peatonales del centro histórico de Braga es la Rúa dos Capelistas, que discurre de forma paralela a la rúa do Souto. Va de la Praça da República a la Praça Conde de Agrolongo.

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Por último, destacamos la Avenida da Liberdade, que conecta con la Praça da República. Es una avenida muy ancha con cuatro carriles de circulación, pero el tramo más cercano a la plaza es peatonal, y aquí se despliegan numerosas tiendas y locales comerciales de las principales franquicias de ropa (C&A, Zara, Pepe Jeans…).

Avenida da Liberdade. Braga.
Avenida da Liberdade. Braga.

También encontramos el Teatro Circo (construido en el año 1.911; es uno de los teatros más grandes y bonitos de Portugal, con una capacidad para 1.500 espectadores).

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Al final de la avenida, nos desviamos a la derecha, por Rúa do Raio, para visitar:

  • Casa do Raio: Su fachada está cubierta de los maravillosos azulejos portugueses. Está considerado uno de los más bellos palacios de arquitectura rococó de Europa, que es conocido también por el nombre de “Casa do Mexicano”. Fue construido en el siglo XVIII construido para un acaudalado mercader de la seda, por el arquitecto André Soares, aunque remodelado en el XIX (al añadirse los azulejos de la fachada).
Casa do Raio. Braga.
Casa do Raio. Braga.
  • Fonte do Idolo, un santuario rupestre construido en el siglo I durante la dominación romana, que está declarado Monumento Nacional.

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Desviándonos un poco del recorrido…

Podemos desviarnos del itinerario, caminando hacia el sur, donde están los bomberos. Allí cerquita se sitúa el Museo de Arqueología D. Diogo de Sousa (donde se exhiben piezas que van desde el Paleolítico (puntas de flecha, cerámicas y objetos funerarios) hasta el periodo del reino suevo visigodo (siglos del V al VII), pasando por el románico) y también las Termas Romanas do Alto Cidade:

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Se trata de un gran complejo de baños compuesta por unas valiosas ruinas, que cuentan con un teatro anexo que data del siglo II d.C.

Estas termas fueron descubiertas durante una excavaciones llevadas a cabo en Cividade, durante 1977. Estos baños públicos eran grandes construcciones utilizadas por los habitantes de la ciudad y sus visitantes.

Según las normas que seguían los romanos, el bañista debía comenzar untándose el cuerpo con aceites, y practicar diversos ejercicios de gimnasia. Posteriormente debía entrar en una especie de sauna, y después, tras lavarse en otra sala, podría disfrutar sumergiéndose en una piscina con agua muy fría, para terminar con un masaje con aceites aromáticos.



Braga y el extrarradio

Nos cogemos el coche, después de mover tanto las piernas, y nos desplazamos a un santuario que vale la pena conocer:

Santuario do Bom Jesus

Los fines de semana, los peregrinos acuden a Bom Jesus do Monte, un santuario que se encuentra sobre una colina, a unos 5 kilómetros del centro de Braga. Aunque principalmente es un lugar de oración, también es un sitio popular para los excursionistas, ya que está rodeado de jardines y bosques junto a un lago.

Santuario do Bom Jesus. Braga.
Santuario do Bom Jesus. Braga.

El santuario se comenzó a construir en 1722, en el lugar donde ya existía una capilla. Fue consagrado en 1834. Tenía forma ovoidal. Pero a finales del siglo XVIII – principios del XIX, se diseña un nuevo santuario proyectado por Carlos Amarante (importante arquitecto portugués, el cual se encargó de la reconstrucción de los muros de la Fortaleza de Valença).

Mirador desde el Santuario do Bom Jesus. Panorámica.
Mirador desde el Santuario do Bom Jesus. Panorámica.

Su fachada neoclásica es de inspiración italiana, donde contrastan sus muros blancos con el granito, y flanqueada por dos altas torres. Destaca la escalinata barroca en zig zag, construida en 1781, de más de 1000 peldaños, donde los peregrinos más sacrificados suben la escalera de rodillas. Simboliza la escalera que lleva al cielo.

Escalinata que sube al Santuario do Bom Jesus. Braga.
Escalinata que sube al Santuario do Bom Jesus. Braga.

Tiene tres tramos donde se diferencian los siguientes grupos escultóricos:

  • En el primer tramo nos encontramos a las Tres Virtudes: Fe, Esperanza y Caridad.
Esperanza. Santuario do Bom Jesus. Braga.
Esperanza. Santuario do Bom Jesus. Braga.

 

Fe. Santuario do Bom Jesus. Braga.
Fe. Santuario do Bom Jesus. Braga.

 

Caridade. Santuario do Bom Jesus. Braga.
Caridade. Santuario do Bom Jesus. Braga.
  • En el segundo, a Los Cinco Sentidos, con fuentes en las que el agua sale por los ojos, oídos, nariz, boca y pecho de sus estatuas.
Fuente de los sentidos. Braga.
Fuente de los sentidos. Braga.

 

Fuente de los sentidos. Braga.
Fuente de los sentidos. Braga.

 

Fuente de los sentidos. Braga.
Fuente de los sentidos. Braga.

 

Fuente de los sentidos. Braga.
Fuente de los sentidos. Braga.
  • El último tramo está dedicado al Vía Crucis. Cada estación del Vía Crucis tiene una pequeña capilla.

Detrás de la iglesia hay tres capillas octogonales diseñadas por André Soares.

Otra manera de llegar al Santuario es por medio del funicular (sale cada 30 minutos), pero lo mejor es subir andando para apreciar la arquitectura y, a la vez, hacer ejercicio. 🙂

Vista de Braga desde el Santuario do Bom Jesus.
Vista de Braga desde el Santuario do Bom Jesus.

Este elevador se creó el 25 de marzo de 1882 y fue el primero que se instaló en la península ibérica y el más antiguo en el mundo en utilizar el balance de agua del sistema. Tiene una pendiente del 42% y se alcanza el punto más alto en 4-5 minutos.

Basílica de Nossa Senhora do Sameiro

Se encuentra a 2 km del Bom Jesús. Es una iglesia neoclásica, famosa porque es uno de los lugares de culto mariano por excelencia de Portugal, después de Fátima. Se venera a la Inmaculada Concepción de la Virgen María.

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En 1890, se iniciaron las obras de la actual basílica de Sameiro, en 1936 se le añadiría una cúpula y ya en 1979 se le añadieron unas criptas donde descansan los restos del Padre Martinho, impulsor del santuario.

El lugar tuvo varias visitas del Papa Juan Pablo II, por lo que es algo normal encontrarte con una estatua de este Papa. En Coímbra hay una, en la catedral de Viana otra, y en el Santuario de Sameiro también, debido a que este Papa tenía una gran devoción por Fátima.

Pero sin duda, lo que más destaca son sus fantásticas vistas, ya que se encuentra a 566 m de altitud.

 

Esperamos que  esta ruta le saquéis provecho y nos contéis vuestra experiencia.

¡Hasta pronto, fourmigas!

Puebla de Sanabria

Puebla de Sanabria está declarada Conjunto Histórico Artístico por la singularidad de sus momumentos y su cuidada arquitectura civil, protegida por recintos amurallados. Y en el año 2017, la Villa se unió a la lista de los Pueblos más bonitos de España.

Situación geográfica

Es la capital de la comarca de Sanabria, al noroeste de la provincia de Zamora, en la zona limítrofe con Portugal, Galicia y la provincia de León. Pertenece al Valle de Sanabria, que está rodeado por las sierras de la Cabrera al norte, la de la Culebra al sur (Reserva Regional de Caza y habitat natural de lobo ibérico), la de Segundera al oeste, y el territorio más llano, de La Carballeda, al este, preludio de la depresión del Duero.

Su casco urbano está cobijado entre el arroyo Ferrera y los ríos Tera y Castro, que le han dado su especial fisonomía de espigón.

Su ubicación estratégica junto a la frontera con Portugal, hizo que fuera una villa fortificada y amurallada,siendo una gran protagonista en la formación histórica del territorio que le rodea.

 

Un poco de historia…

Rico patrimonio arquitectónico y monumental lo que le llevó en 1994 a ser villa declarada “Bien de Interés Cultural” en la categoría de Conjunto Histórico.

Puebla de Sanabria es la población de mayor importancia histórica y monumental de toda la comarca. La posición de su casco urbano es principalmente defensiva, pues se sitúa en un prominente montículo que se eleva sobre los ríos Castro y Tera. Además de las defensas naturales, la villa se encuentra fortificada desde los siglos XII-XIII. Su situación estratégica y la proximidad a la frontera portuguesa permitieron que su papel defensivo se reforzase con la construcción del Fuerte de San Carlos a principios del siglo XVIII.  El poder militar, económico, eclesiástico y político que la villa de Puebla concentró a lo largo de los siglos es el que ha generado el rico patrimonio arquitectónico y monumental que hoy podemos contemplar.

Alfonso IX de León la convirtió en una de sus pueblas el 1 de septiembre de 1220, tras concederle una carta puebla inspirada en el Fuero de Benavente. La razón última de otorgarle esta distinción, surgió de la necesidad de crear en la zona un sólido bastión leonés que reforzara la frontera con Portugal, idea que se ve reforzada con la coetánea reedificación y mejora de castillo y murallas de esta villa.

Su última batalla fue contra las tropas napoleónicas, y gracias a su fuerte defensivo, pudieron derrotarlos.

 

Qué ver en la Comarca de Sanabria.

Además del casco histórico de Puebla, tan bien conservado, la Comarca de Sanabria goza de bellísimos parajes naturales.

El parque natural

Este espacio natural se sitúa a unos 12 kimómetros desde Puebla de Sanabria, en el extremo noroccidental de la provincia de Zamora, entre las sierras Segundera y Cabrera.

Fue declarado “Sitio Natural de Interés Nacional” y “Paraje Pintoresco” en 1953 y Parque Natural en 1978. Principal objetivo: preservar la morfología que esculpieron los glaciares en sus rocas, la pureza de las aguas, la riquera de su flora y la diversidad de su fauna, muy rica en especies de anfibios: ranas, sapos, salamandras y tritones.

Ocupa una extensión de 22.365 hectáreas, y dentro de sus límites se encuentra el lago glaciar más grande de la península iberica, así como varias lagunas dispersas por la sierra y distintos vestigios del fenómeno glaciar: valles encajados, morrenas, cañones, etc.

La altitud del parque varía entre los 997 metros en las orillas del lago, hasta los 2.124 metros del pico de Peña Trevinca (el pico más alto de los Montes de León), donde nace el río Tera.

Flora: destacan principalmente robles, abedules, sauces, acebo y tejos. También abundan los fresnos y castaños.

Fauna: reptiles, roedores, y hasta más de 76 especies de aves y 17 de grandes mamíferos. Entre todos ellos destacan la perdíz pardilla, el águila culebrera, el lobo y la nutria (emblema del parque).

El Lago de Sanabria

Hace unos 100.000 años, en el Pleistoceno Superior (un período con grandes glaciaciones), un impresionante glaciar con lenguas de hielo de más de 20 kilómetros sirvió de origen al actual Lago de Sanabria. Hoy, sus 318 hectáreas de superficie fluvial (aproximadamente, 1,5 Kms de ancho por 3 Kms de largo) y una profundidad que alcanza hasta los 53 metros, lo convierten en el mayor lago natural de la Península Ibérica y uno de los mayores de toda Europa (siendo el mayor de origen glaciar).

Gracias al glaciar, también se formaron abundantes circos glaciares que ahora se han convertido en más de veinte lagunas distribuidas a lo largo de todo el Parque Natural, diversos cañones e innumerables cascadas y regatos que rodean todo el perímetro del lago.

El río Tera constituye el principal sistema hídrico de entrada y salida. A unos 2 Km, por encima del lago, el río Cárdena y el río Segundera se unen al río Tera como sus primeros afluentes, estos dos ríos cuentan con seis embalses que conforman la cuenca hidrográfica del lago, y con una gran cantidad de humedales y lagunas de pequeña extensión.

El lago cuenta con varias playas de arena y piedra entremezcladas con árboles y naturaleza. En las que está permitido tanto el baño como la pesca. También existen campings cerca del lago que dan acceso a recodos del mismo para poder disfrutar de baños veraniegos.

El parque goza de todas las comodidades, como servicios de hostelería, merenderos, alquiler de barcas y zonas acondicionadas para el baño. Además, se puede disfrutar al aire libre de deportes acuáticos como el buceo, la vela, el windsurf o el piragüismo.

Aquí se encuentran los restos del antiguo Balneario de Bouzas (finales del siglo XIX), situado en un pintoresco paraje en la orilla derecha del lago. Donde siguen fluyendo sus aguas medicinales sulfurosas, que se vertían en unas bañeras desde una fuente.

Desde comienzos del 2011, el lago cuenta con un catamarán eólico-solar, el Helios Cousteau, dotado con el equipamiento necesario para realizar recorridos didácticos y turísticos y facilitar la investigación subacuática. También dispone de una cámara de video acuática con la que se va viendo el fondo del lago durante la travesía. Al barco se accede a través de Custa Llago, la playa principal del lago de Sanabria. A pocos metros de la playa, existe un cortado de piedra subacuático de unos 10 metros de longitud, que es uno de los principales atractivos para los curiosos del glaciarismo y que se podra apreciar desde el fondo de este barco. La excursión en el crucero dura una hora y media realizando un crucero medioambiental hasta Isla de Moras y Bouzas. 
Existe una leyenda sobre el origen del lago, que tiene que ver con la Isla de Moras que allí descansa. Se basa en el pueblo “Valverde de Lucerna”.

Hace muchos años, en el lugar que hoy ocupa el lago de Sanabria existía un pueblo llamado Valverde de Lucerna, rodeado de tierras fértiles y productivas, la gente del lugar era egoísta, y de actitud poco solidaria y caritativa.

La noche previa a la fiesta de San Juan, una noche lluviosa con truenos y relámpagos, una sombra se mueve lentamente en dirección al pueblo, el relámpago ilumina su vieja capa de lino, se apoya en un bastón del que cuelgan dos conchas, es alto, de barba larga y abundante cabello. Calado hasta los huesos llama a la puerta de una casa.

– ¿Quien llama a estas horas?. Le contestan desde el interior.

– Un peregrino que busca refugio y alimento para pasar la noche. Contesta.

– ¿Eres un peregrino?… Pues continua tu camino.

El hombre sigue caminando y tropieza por tres veces cayendo y volviéndose a levantar, insiste en otra de las casas, negándose el inquilino a abrir su puerta y darle cobijo.

En la última casa lo intenta de nuevo.

– ¡Por favor dejadme entrar!.

– Déjanos en paz y vete por donde has venido.

Cansado, hambriento y aterido de frío decide abandonar el pueblo, a la salida del mismo, en un altozano, ve un horno de leña, donde se encontraban unas mujeres cociendo pan, les pregunta si puede entrar, a lo que ellas acceden. Una vez que se hubo secado al calor del horno, las mujeres hacen un pequeño panecillo para dárselo, lo introducen en el horno y cuando intentan sacarlo comprueban que ha crecido tanto que no pueden sacarlo por la boca del horno. Van probando con trozos cada vez mas pequeños hasta que finalmente uno sale y se lo dan al misterioso peregrino. Este dirigiéndose a las mujeres les dijo:

– Gracias por socorrerme realmente sólo vosotras sois dignas de ser salvadas en este pueblo, seguir en el horno y no salgáis esta noche. Voy a castigar a este pueblo, que no se acuerda, cuando están con el estomago lleno y calentándose a la lumbre, de los que pasan hambre y frío.

El hombre se despide de las mujeres recordándoles que se queden en el horno, una vez que ha llegado a las afueras del pueblo pronuncia esta frase:

– “Aquí clavo mi bastón, aquí brote un gargallón”.

En el lugar donde clava el bastón empieza a brotar un gran caudal de agua, a las pocas horas el pueblo de Valverde de Lucerna queda totalmente inundado.

Al día siguiente, el sol ilumina el valle y un gran lago cubre lo que antes era el pueblo, solamente una pequeña isla en el lugar donde estaba el horno de leña sobresale del agua. (Es la Isla de las Moras).

Días más tarde un vecino con la ayuda de una pareja de bueyes “Redondo” y “Bragado” intenta sacar del fondo del lago las dos campanas de la iglesia, consigue sacar una pero la otra permanece en el fondo.

El día de San Juan (24 de Junio), las personas que son caritativas y generosas, se dice que oyen el tañido de la campana que reposa en el fondo del lago.

El 1 de junio de 1930, Miguel de Unamuno visitó el Lago de Sanabria, lugar del que quedó prendado y en el que se inspira para escribir el libro “San Manuel Bueno, mártir” en el que dejó dos poesías, siendo la primera de ellas referida al pueblo de San Martín de Castañeda. La segunda, de rima más artificiosa, se refiere a esta leyenda de Valverde de Lucerna.

Casa del Parque. Lago de Sanabria

A 8 kilometros del Lago, en dirección Puebla de Sanabria, nos encontramos con este espacio donde el visitante podrá observar y apreciar los diferentes hábitats del Parque Natural, diferenciando dichos hábitats según la altitud. Se sitúa en la carretera entre Rabanillo – Galende . Hace la función de Oficina de Turismo del Parque.

 

UN PASEO POR EL CASCO HISTÓRICO

Un lugar se conoce mejor cuando paseas y te dejas llevar por sus callejuelas. Y eso es lo que hemos hecho. Desde luego Puebla de Sanabria es puro placer para la vista. Su condición fronteriza ha hecho de ella una Villa que en la actualidad está declarada CONJUNTO HISTÓRICO-ARTÍSTICO.

El Castillo de los Condes de Benavente

Construido a mediados del siglo XV por orden de don Rodrigo Alonso de Pimentel y doña María de Pacheco, IV Condes de Benavente. Es uno de los primeros destinos de todos los viajeros que visitan la ciudad. Se encuentra situado en un cerro en lo más alto de la villa, por lo que este castillo ofrece una hermosa vista del río Tera y de casi todo el pueblo.

Es un castillo-fortaleza construído en sillería de granito con un recinto amurallado de planta cuadrangular y unas torres de planta circular. Su Torre del Homenaje, conocida como “El Macho”, se levanta en el centro del Castillo, dominando todo el valle. Está protegida por un puente voladizo.

Dentro del recinto encontramos la Oficina de Turismo, donde se puede comprar la entrada. Tan sólo cuesta 3€ y engloba varias visitas: el Castillo, el Museo de Gigantes y Cabezudos, la ermita de San Cayetano y la Escuela Micológica de Ungilde.

En el Castillo se puede visitar: La Casa del Gobernador, la Torre del Homenaje (con información histórica) y la Casa de la Cultura (con la Biblioteca Municipal, Sala de Exposiciones y Salón de Actos).

El recorrido es muy completo, ya que incluso se puede subir a las almenas.

 

Dejando atrás el Castillo y bajando la pendiente, llegamos a la Plaza Mayor, donde nos encontramos con dos importantes edificios arquitectónicos:

Iglesia de Nuestra Señora del Azogue

Esta bonita iglesia fue construida a finales del siglo XII y a principios del XIII, aunque ha tenido varias transformaciones en siglos XVI, XVII y XVIII.

Tiene planta de cruz latina, con cabecera poligonal y reforzada por contrafuertes que sirven para sostener un crucero con bóvedas de crucería.

En su interior llama la atención el retablo renacentista.

Destaca su fachada occidental por su antigüedad y la originalidad de sus detalles. Las figuras de piedra de pizarra que hacen de columnas (como sucede con las Cariátides en la Acrópolis de Atenas), se cree que pudieran proceder de otro templo anterior.

Tiene el nombre de la patrona de la Villa, Señora del Azogue. Este nombre es de origen árabe, que significa “mercado”, indicando el uso mercantil que tuvo la Plaza Mayor. Llama mucho la atención ver que esta no es la virgen más venerada por el pueblo, la más venerada es la Virgen de las Victorias, que la encontramos en su interior. En su honor se celebran las fiestas patronales el 8 y el 9 de septiembre.

Ermita de San Cayetano

Esta ermita se encuentra entre la Iglesia de Nuestra Señora del Azogue y el Castillo. De hermoso estilo Barroco, construida en el siglo XVII por la familia Osorio. En ella se encuentran los diferentes pasos de la Semana Santa de Puebla.

En interior cuenta con una sola nave dividida en dos tramos. La entrada con techo de bóveda de cañón y el altar con una cúpula adornada por yesería.

Lamentablemente suele estar cerrada al público, aunque podéis contactar con la Oficina de Turismo (en el Castillo) y concertar una visita guiada.

 

Ayuntamiento de Puebla de Sanabria

Una vez que lleguemos al final de la empinada calle Rúa, nos encontramos con la Plaza Mayor, en dónde se encuentra situado el Ayuntamiento, una sobria edificación que se hizo durante la época de los Reyes Católicos. Consta de dos plantas porticadas con elegantes torreones a ambos lados. La planta superior crea una galería y la inferior un bonito pórtico.

 

Museo de Gigantes y Cabezudos

Este museo se aloja en uno de los muchos edificios históricos de Puebla, por lo que puede pasar desapercibido. Se integra muy bien en el conjunto de la ciudad. Pero en su interior es posible ver unas figuras de gran valor etnográfico e histórico. Es una tradición que data de mediados del siglo XIX y tiene una gran importancia en Puebla de Sanabria. Son 33 cabezudos y 10 gigantes que forman parte del patrimonio inmaterial de esta villa cuando comenzaron a desfilar por las calles en las fiestas de las Victorias.

Casas blasonadas

Nada más cruzar el río y adentrarnos en el casco histórico, localizamos casas de dos plantas en piedra y con balcones llenas de flores. Son preciosas y sin duda un ejemplo de conservación. Conservan el aire señorial heredado de una época de esplendor económico y social que aún puede percibirse en numerosos detalles de sus calles y edificios más emblemáticos. Los blasones aparecen en sus fachadas, grandes modillones sustentan los aleros y algunas de las balconadas más hermosas de la Comarca. Los corredores son amplios y las galerías están casi siempre acristaladas. Además, los trabajos de rejería vienen a embellecer más aún estas ya de por sí atractivas construcciones.

Murallas

Aún se conserva buena parte de las Murallas que protegían todo este CONJUNTO HISTÓRICO-ARTÍSTICO, desde las cuales se contemplan vistas sin igual de la Comarca.

Se construyeron entre los siglos XII-XIII, a la par que el primer castillo. Sus muros tenían una anchura de  metro y medio, formando una planta poligonal irregular con tendencia a ovalada.
Este recinto se defendía por varios cubos y torres cuadradas dispuestas irregularmente a lo largo de todo el perímetro de la cerca. De aquellos cubos y torres hoy nada queda en pie. Contó con dos puertas de acceso, la conocida como de Enmedio o de la Villa y la Principal, luego conocida como de Sanabria. La primera, se protegía con dos torres cuadradas, y se localizaba hacia el sureste del recinto, en la actual Calle Rúa, junto a la Plaza de Armas. Esta puerta comunicaba directamente con el arrabal de Abajo pero no queda ningún resto. La segunda puerta, de la que tampoco quedan restos, se abrió hacia el noroeste, cerca del castillo, según muestran planos del siglo XVIII, y también contó con dos torres de defensa.

Estación de ferrocarril

Impresionante arquitectura de piedra, de mediados del siglo XX. Es importante porque es uno de los puntos estratégicos en la línea férrea que une Galicia con la Meseta.

Paseo fluvial por las riberas del río Tera

Y como todo pueblo, aquí está la ruta del colesterol. La parte baja de Puebla de Sanabria cuenta con su paseo fluvial, conocido como Choperas.

Recorrido por las calles del pueblo

 

Calle Puebla de Sanabria

Recorrer el pueblo no lleva mucho tiempo, así que realmente vale la pena darse un pequeño paseo por las hermosas calles que lo componen.

Podéis comenzar la ruta por la Calle Costanilla, en donde se puede ir subiendo hasta la parte más alta de la Villa, por la Plaza de Armas. De ahí se puede continuar por la empinada Calle Rúa hasta la Plaza Mayor, en donde se encuentran algunos de los edificios ya mencionados (Iglesia de Nuestra Señora Azogue y el Ayuntamiento). Detrás se puede ver la Ermita de San Cayetano y a unos cuantos metros el Castillo.

 

Para terminar, podéis bajar por la Calle Florida, hasta el punto en que cruza con la Calle San Bernardo, se puede girar a la izquierda y subir por la calle para pasar delante del Museo de Gigantes y Cabezudos y desde ahí regresar al inicio.